Entro en el taxi con el teléfono en la oreja, hablando sin parar, seguro de si mismo.
Lo recojí en Cuzco, encorbatado a las 12 de la mañana y con un sol de justicia de al menos 30º. Dejando el maletín a su izquierda me indicó que fuéramos a c/ Ríos rosas 54 y continuó su speech:
- "... no he podido mandarte esos balances porque es que anteayer nació Andrea... si... ¡gracias!... ¿eh? si si si... Virginia esta bien... además es que ... lo ví en directo, tío... me dejó el medico hasta cortar el cordón humbilical... ¿asco...? ¡que va! (risas) simplemente, impresionante... ¿eh? no... no... de momento sigue en la clínica, supongo que mañana por la tarde nos iremos a casa... ¿tu sabes lo que me emocionó ese momento...? y lo delicada que es esa pequeña vida en tus manos... ¡depende de uno para todo...! no se como hay madres que les dejen morir o les den en adopción... ¿eh? si, voy en el taxi a la oficina y luego me escaparé, tenemos que darla el pecho haber si se agarra... (risas) "
Ahí estaba, un hombre de éxito, con buen trabajo, buen estatus (aparentemente), realizado y cambiando los balances y analíses económicos por una simple bebé.
Me gustó su actitud y alegría.
Me gustó su actitud y alegría.
Cuando colgó, yo no sabia si seguir callado o darle la enhorabuena, lo mismo pensaría que en vez ser un chofer me habría convertido en una portera...
- "Enhorabuena..." - dije.
Y al hombre se le encendió la cara con una sonrisa de orgullo y me dijo casi sin respirar:
-"¡muchas gracias...! jo, estoy en una nube... no sabe la de tiempo que me costó convencer a mi pareja para que lo hiciéramos, tenemos unos trabajos muy absorventes, ¿sabe?, y ella... bueno, ella la quiero con locura pero no tiene instinto maternal... al menos hasta ahora. Se estuvo quejando toodo el embarazo por todo... y entiendo que llevar una vida en la tripa sin muchas ganas, no debe ser fácil... de todas formas si no se acostumbra, me pido una excedencia de un par de años, trabajo desde casa y la cuido yo... y ella que trabaje en su amado trabajo, que para eso me dice que lo que mas quiere en este mundo, a parte de mí, es su trabajo..."
-"pero eso se disipará en el momento que la madre pase mas tiempo con el bebé... usted no se preocupe..."
- "no, si no me preocupo... ¡aquí esta su padre para lo que le haga falta a mi niña...!" - dijo con tono de haber descubierto un continente nuevo, le faltó decir la frase tan bonita de: "¡...a dios pongo por testigo...!"
Se bajó del taxi con la misma luminosidad en el rostro que cuando entró. Le volvió a sonar el teléfono y mientras arrancaba me fijé en que debía ser otro amigo para felicitarle pues empezó a reír y a hablar compulsivamente con ademanes extremos y felices. Y se metió en el portal.
Les voy a decir una cosa...
Nos encontramos en la era del cambio en la sociedad humana. Las cosas que en el pasado siglo no eran normales ahora sí lo son.
Antes no había tanto homosexualismo, ni estaba tan aceptado, no se conocía lo de la violencia de genero (eran asuntos familiares en los que normalmente no se podía actuar...), no había tanto divorcio, y normalmente el rol de progenitor recaía siempre en la madre. Ahora ya no.
El macho ibérico, esta transformándose en la macha ibérica, y eso no es nada malo. Antes, nuestros padres llegaban a casa después de una dura jornada de 8 o 10 horas y su único afán era tener la mesa puesta, y el fútbol. Y si la madre naturaleza le llamaba aquella noche, seguro que habría "tralarí tralarí" sin remisión, porque era lo normal...
Ahora, es el tiempo de las consultas cuando llega uno a casa, consulta a su mujer como se encuentra y la escucha... acto seguido le consulta que ha de hacer en el hogar... consulta si hace la cena y que hace de cena... consulta que se pondrá al día siguiente para trabajar... consulta el estado de líbido emocional por si esa noche se podría o no... y consulta hasta cómo le apetece hacerlo, si le apetece hacerlo y si no le importaría hacerlo...
Y ante la posible negatíva por cansancio o inapetencia, como una buen hombre del siglo XXI, entiende y acepta con resignación el estado sexualemocional de su amada.
Es lo que tiene la modernidad. Ya lo que nos queda es ver a un grupo de Hard Rock cantando al color rosa... en vez de cantarle al Sex, Drugs & Rock´N´Roll
No creo que lo anterior fuese el modelo perfecto de la vida en pareja, no creo tampoco que 15 o 20 años atrás ni siquiera se usara el termino vida en pareja.
Tampoco creo que lo de ahora sea lo ideal.
Tampoco creo que lo de ahora sea lo ideal.
Pero lo verdaderamente ideal, es ver que al menos la igualdad sí haya llegado en las tareas del cuidado de los hijos. Aunque también en ese aspecto de la vida en pareja, se ha llegado a unos extremos de gilipuertez que se merecen otro post, pero lo dejo para otro momento.


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